LAS FOTOGRAFÍAS DE LA LUNA

  Las fotografías de la luna Una noche, una muchacha caminaba sobre una vereda de un barrio llamado Chacra 148. La joven iba triste, como siempre, porque quería hacer muchas cosas, tenía importantes planes para su vida. Sin embargo, no podía cumplirlos porque ellos requerían entablar relaciones con las personas. Y ahí estaba su debilidad: se sentía una niña apocada y solitaria. Su anhelo era superarla para poder alcanzar su objetivo, pero con eso no bastaba. En este sentido, uno de sus grandes sueños era tomar la fotografía perfecta de la luna, que durante tres días luciría un tamaño considerable y un hermoso color añil. Sigue leyendo

Anuncios

CUESTA EL DESPERTAR

Despertar

    Cierta mañana, un joven se hallaba en una especie de pasillo de escuela, cuando oyó una potente voz, y bastante familiar para él. La misma anunciaba que el cementerio municipal de la capital de Misiones[1] se estaba reorganizando. Que reubicarían los cadáveres enterrados hace mucho tiempo en una suerte de nichera. Todo esto a los fines de obtener más espacio en el lugar, teniendo en cuenta que se trata de una necrópolis muy poblada, por así decirlo. Sigue leyendo

LUCES ENTRE LOS TRONCOS (parte III)

Luces (2)
El ser de ojos amarillos se asustó cuando vio de cerca a la joven. La primera y última vez fue durante un atardecer, en la arboleda situada frente a la casa de la humana. La había observado acercarse como loca a la densa vegetación. ¡Él nunca había sentido tanto temor!
Sigue leyendo

LUCES ENTRE LOS TRONCOS

Érase una vez una tarde naranja y templada que cubría una humilde casa Luces elocalizada en un barrio apartado del epicentro de la ciudad. Una muchacha, residente reciente, se encontraba sentada en el único escalón que había en la entrada del inmueble. Ella, desde que se mudó junto a su familia (una semana atrás), comenzó a tomarle importancia a una frondosa arboleda ubicada a varios metros de distancia. Es que desde allí, solían brillar dos luces amarillas, con forma de pequeñas semillas de cítricos en posición horizontal.
Sigue leyendo

LA PEQUEÑA ESTRELLA

Ella no podía dormir. Reposaba boca abajo en su cama de una plaza y, desde allí, La pequeñaapreciaba los rayos luminosos que le prodigaba el cénit nocturno, cuya posición era ocupada por un cuerpo celeste estudiado por la selenografía, conocido como Luna. Los haces atravesaban la ventana, azulando la pequeña habitación. Ese efecto acuarela (en unas partes, de tono más oscuro que en otras) era más activante que soporífero. Realmente, tenía a sus ojos cautivos. Éstos estaban fijos en un espacio en especial, cercano al alféizar, puesto que su claridad resultaba lenta, pero progresivamente… ¡hasta que se convirtió en una diminuta centella permanente, en una estrella terrena!
Sigue leyendo