MI ADULTEZ EN POSADAS*

   20160417_175939   Por la mañana, me dirijo a la parada de colectivos. Para llegar a destino, atravieso la plaza Soleada, adornada por el río. El reflejo del sol en el agua ilumina el espacio, de ahí el nombre del lugar. Aquí, todas las tardes, los niños de distintos barrios cercanos juegan, ríen, se colorean de naranja en el skate park. Su presencia, alegría, candidez, se convierten en la ausencia, melancolía y conciencia de los adultos que esperamos el colectivo. Sigue leyendo

Anuncios